Primer sábado de agosto. Me levanto, no aguanto más el calor en la cama. Mi habitación se ha convertido en un horno, así que bebo algo de agua para hidratarme. Mientras, enciendo mi ordenador para leer las últimas noticias. Ojeo artículos sobre la operación salida, los destinos favoritos de los españoles y sobre cómo soportar una ola de calor. De repente, me doy cuenta de que no tengo ningún plan para esta noche.

Entro a Facebook y recuerdo que en esa arcaica red social había una sección en la que se publicitan eventos. ¿Seguirá funcionando? Sí. Busco eventos para este fin de semana y mi pantalla se inunda con fiestas en chiringuitos de playa. Me remango (metafóricamente). Filtro. Eventos gratuitos. No me escondo, soy estudiante y no puedo ir al Arenal Sound a hacerme el moderno en conciertos de grupos que ni siquiera me gustan para subirlo a Instagram.

Jazzpolop

Entonces aparece. Jazzpolop: bueno, bonito y barato. ¿Cerca? Ni idea. La verdad es que no lo sitúo en el mapa, así que lo busco en internet. Hora y pico de viaje si no cojo peaje. Obviamente no lo haré. ¿Quién crees que soy? ¿El Tío Gilito?

Al llegar a Polop, paseamos por el casco antiguo para admirar sus portales y balcones plagados de macetas y flores. Esta calurosa noche de verano sus habitantes dejan la puerta abierta para que la casa se refresque. Me recuerda al pueblo de mis abuelos. Tras ascender la cuesta, nos da la bienvenida una acogedora plaza a los pies de una iglesia. En ella hay un pequeño escenario y sobre él, un maestro de ceremonias vestido con un traje de chaleco completamente rojo. Con esa vestimenta y su voz seductora me recuerda al mismo demonio y me hace gracia pensar que está a los pies de una parroquia.

Warhero Beat

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Concierto de Warhero Beat en Jazzpolop
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Concierto de Warhero Beat en Jazzpolop

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Concierto de Warhero Beat en Jazzpolop

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Concierto de Warhero Beat en Jazzpolop

Cuando termina su presentación se suben al escenario Warhero Beat. Un trío que combina el son cubano con ritmos electrónicos. Lo conforman un trompeta, un guitarra y un cantante que hace las veces de DJ y pincha bases pregrabadas. Una combinación curiosa. Su concierto, nos hace pasar por momentos muy bailables y en ocasiones, llega a crear atmósferas al más puro estilo trip-hop. Para terminar, sus animados miembros instan a participar a un público muy entregado al que no hay que insistir para que coreen alguno de los estribillos.

The Agapornis

Cuando acaban, esperamos un buen rato hasta que aparece de nuevo el señor de rojo. Ahora lleva gabardina y sombrero de copa y realiza trucos con una esfera de cristal a lo David Bowie en Dentro del Laberinto. Entonces nos preparamos para recibir a los nueve miembros de The Agapornis. Me sorprende que ninguno se caiga del escenario. No porque sea pequeño, que también, sino porque su música es desbordante.

The Agapornis_2

Concierto de The Agapornis en el Jazpolop

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Concierto de The Agapornis en el Jazpolop

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Concierto de The Agapornis en el Jazpolop

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Concierto de The Agapornis en el Jazpolop

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Concierto de The Agapornis en el Jazpolop

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Concierto de The Agapornis en el Jazpolop

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Concierto de The Agapornis en el Jazpolop

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Concierto de The Agapornis en el Jazpolop

No recuerdo quién dijo que una película debía comenzar con un terremoto y de ahí ir hacía arriba, pero es lo que hacen. Sonido con clase, estilo y mucha fuerza desde que comienza hasta que finaliza el show una hora y media después. Esta banda es todo un torbellino y demuestran que son una de las bandas más importantes dentro de la música negra de nuestro país exprimiendo a fondo al público, que no puede aguantar en las sillas y decide sacudir su cuerpo bajo la tarima. El ambiente se calienta tanto que llega un momento en el que es difícil saber si hay más fiesta debajo o encima del escenario.

Dan un buen repaso a sus dos álbumes, Attitude y Roll Out, además de dejarse caer alguna versión muy celebrada, como Higway Star de Deep Purple. Todo un espectáculo encabezado por una vocalista gaditana que rezuma carisma. Desy Tey une en una persona la fuerza de las divas del soul con la gracia andaluza, lo que hace que se meta a los/as asistentes en el bolsillo desde el primer momento.

Ogun Afrobeat

Tras sacudir bien el cuerpo y sufrir un atropello por Moonwalk, otro buen rato de espera hasta que aparece Don Diablo, con su traje rojo, una pequeña antorcha y una bonita historia aplaudida por los presentes. Me parece una buena iniciativa optar por un maestro de ceremonias que no se limite a presentar a los grupos y aporte algo al espectáculo. Me pregunto qué ocurriría si se pusiera de moda en festivales más importantes.

Presentador de los conciertos del festival Jazzpolop

Cuando termina la presentación llega el turno de Ogun Afrobeat, banda afincada en Madrid pero formada por miembros de todo el mundo. A la cabeza, el nigeriano Akin Onasanya pone ritmo, voz y una cálida sonrisa a una formación que mantiene vivo el legado de Fela Kuti a través de sus dos trabajos, The Observer y Koko Iroyin. La guitarra rítmica apoya al combo de batería y percusión, que junto a los vientos crean una energía que sacude el espíritu. Marcadas raíces africanas combinadas con groove, jazz y funk bailabel para continuar agitando la plaza de un pueblecito de menos de 5.000 habitantes. Aunque es tarde y somos pocos los que aguantamos, sabemos que tenerlos delante es todo un lujo.

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Concierto de Ogun Afrobeat en el festival Jazzpolop

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Concierto de Ogun Afrobeat en el festival Jazzpolop

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Concierto de Ogun Afrobeat en el festival Jazzpolop

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Concierto de Ogun Afrobeat en el festival Jazzpolop

Siempre que asisto a un concierto de este tipo me pregunto por qué estos grupos no están más valorados en el panorama de nuestro país. Contamos con grandes referentes y es muy difícil verlos (gracias, organización de Jazzpolop), cuando los festivales mayoritarios están plagados de propuestas mucho menos interesantes. Así que me he propuesto movilizar a todos/as mis lectores/as (los/las cuatro). Buscadlos en sus redes, escuchadlos y no les perdáis la pista. Y asistid a festivales como este, que son todo un regalo.

2 comentarios

  1. Cada año mejor, ole la gaditana,ke jartón de reir !!!
    ole el kike Bowie circense!!! los grupos los bailé todos!!!
    necesito zapatos nuevos pero mi corazón se ha renovado a tope, esperando próximo año Papik…….

    Nadine

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